Ciclo A - II Domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo A - II Domingo del Tiempo Ordinario

 

2.º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO A

Juan 1, 29-34

“Debemos buscar juntos cómo ser una Iglesia misionera, una Iglesia que construye puentes de diálogo, siempre abierta a recibir con los brazos abiertos a todos, a todos aquellos que necesitan nuestra caridad, nuestra presencia, el diálogo y el amor”. León XIV

1. Oración Inicial

Tu Palabra, Señor, es fuente de vida, es agua viva. Ella nos anima a la esperanza, nos impulsa a vivir el amor, nos hace fuertes en la fe, nos enseña a vivir de verdad. Envía tu Espíritu para acercarnos a ella y comprenderla. Enséñanos a beber en el pozo de la vida, muéstranos la novedad permanente del Evangelio. Amén.

Cantar: “Espíritu Santo Ven”, nº 117 o “Ilumíname, Señor”, nº 116.

2. Lectura: ¿Qué dice el texto?

a) Introducción

El evangelio de Juan presenta a Juan Bautista dando testimonio de que él no es el Mesías, sino el que prepara el camino a Jesús. Le toca ahora reconocer quién es realmente Jesús. Esto es lo que revela el texto de hoy. Abramos nuestros corazones para escuchar la Palabra de Dios.

b) Leer el texto

Juan 1, 29-34. Leemos con atención, buscando descubrir el mensaje que el evangelista quiso transmitir a su comunidad.

c) Momento de silencio orante

Hacemos silencio para dejar que la Palabra impregne el corazón y la mente.
Canto: “Tu Palabra es luz”, nº 24. Luego se vuelve a leer el texto.

d) ¿Qué dice el texto?

    1. ¿Qué versículo tocó más el corazón?
    2. ¿Qué dijo Juan Bautista al ver acercarse a Jesús?
    3. ¿Qué testimonio dio sobre Él?
    4. ¿Qué desciende y permanece sobre Jesús?
    5. ¿Quién es Jesús según Juan?
    6. Leemos la hoja: Para profundizar más.

3. Meditación: ¿Qué nos dice el texto hoy a nuestra vida?

a) ¿Qué aprendemos de la actitud de Juan Bautista?
b) ¿Cómo es hoy nuestro encuentro personal con Jesús?
c) ¿Cómo reconocemos la acción del Espíritu?
d) ¿Cómo damos testimonio del Reino?
e) ¿Cómo ser profetas de justicia hoy?
f) ¿Vivimos como templo del Espíritu?
g) ¿Qué nos pide concretamente este texto?

4. Oración: ¿Qué le decimos a Dios después de escuchar y meditar su Palabra?

Hacer oraciones dirigidas directamente al Señor, al Padre. Hablar con Él, contarle lo que uno quiere o siente.

“…doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios.”

5. Compromiso: Nos comprometemos con el Reino de Dios y su justicia

Colaborar con la misión de Cristo, trabajando para que haya más justicia y ayudando a liberar a la gente del mal y la opresión.

Llevamos una “palabra” o versículo para recordarlo durante la semana.

6. Oración final

Dios de la Vida, ayúdanos a manifestar tu luz para ir cambiando la oscuridad del pecado del mundo. Que, como seguidores de Jesús, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, luchemos contra el pecado personal, comunitario y social, para hacer presente tu Proyecto de vida, justicia, libertad y paz. Amén.

Padre Nuestro que estás en el cielo…

PARA PROFUNDIZAR MÁS EN JUAN 1, 29-34

1. Contexto histórico: Juan Bautista y Jesús

Juan aclara que él solo bautiza con agua, pero que Jesús bautiza con el Espíritu. Reconoce que su misión termina y que ahora hay que seguir al verdadero Mesías, el Hijo de Dios.

2. Cordero de Dios

Jesús es el Cordero que vence el pecado no con violencia, sino con mansedumbre, entrega y servicio.

3. Lenguaje simbólico en el Evangelio de Juan

    • Cordero de Dios: el nuevo Cordero pascual que libera.
    • Quitar el pecado del mundo: perdón definitivo.
    • Espíritu como paloma: nueva creación.
    • Hijo de Dios: unidad con el Padre.

4. La acción del Espíritu

Es el Espíritu quien revela a Jesús como Hijo de Dios y quien mantiene viva la fe de la Iglesia hasta hoy.