El Miércoles Santo, también conocido como el “Miércoles de la Traición”, marca el cierre de la primera etapa de la Semana Santa. Al día siguiente inicia el Triduo Pascual, núcleo de las celebraciones cristianas.
En este día se recuerda el momento en que Judas Iscariote acude al Sanedrín para pactar la entrega de Jesús a cambio de treinta monedas de plata.
