Siguiendo los pasos de Pablo


Peregrinación a Grecia y Turquía – Provincia de EEUU y Canadá

 

 

Desde el 8 al 23 de julio, nuestro grupo de 25 peregrinos, compuesto por 4 sacerdotes (incluyendo al organizador el P. Manuel Villalobos) y 21 laicos y laicas (provenientes de Chicago, Los Ángeles, Fresno, Atlanta, México y Panamá), tuvo la oportunidad de seguir los pasos de Pablo recorriendo las ciudades donde él predicó durante sus viajes y a cuyas comunidades cristianas les hizo llegar cartas exhortándoles a seguir con fe las enseñanzas de Jesucristo.

 

 

Comenzamos en Filipos, en donde Pablo predicó por primera vez el evangelio en el continente europeo y donde bautizó a Lidia, primera mujer bautizada en ese continente (Hechos 16, 12-18). Visitamos también Tesalónica, observando las murallas de la ciudad y el puerto de Kavala.

 

 

Continuamos nuestro viaje en Meteora, donde visitamos los asombrosos monasterios construidos en picachos altísimos y que dan la impresión de estar en el aire. Después nos trasladamos a Delfos, considerada el centro (ombligo) del mundo antiguo y en cuyas laderas del monte Parnaso se encuentran las ruinas del Santuario de Apolo. Siguiendo nuestro recorrido llegamos a Atenas, lugar donde Pablo predicó su célebre sermon en el Aerópago (Hechos 17, 22-24). En Atenas visitamos la Acrópolis y contemplamos la maravilla del Partenón, el templo de Atenea, Nike y Erechtheion.

 

 

Terminamos nuestra visita a Grecia con la excursión a la antigua y gloriosa Corinto, a la cual el apóstol de los gentiles escribió por lo menos cuatro cartas exhortándolos a la unidad. Aqui Pablo trabajó con Priscila y Aquila.

Al término de la primera mitad de nuestro peregrinar, nos trasladamos a Estambul (Constantinopla) en Turquía, en donde entre otras maravillas visitamos la Basílica de Santa Sofía (inaugurada en 537 d. C.), ahora museo de impresionante belleza. También visitamos la Mezquita Azul del Sultán Ahmed (inaugurada en 1617), famosa por su impresionante trabajo de baldosas de cerámica.

 

 

En este punto nos dispusimos a visitar las Iglesias de apóstol Juan, comenzando por Pérgamo, de la cual Apocalipsis 2, 12-17 menciona que “tiene su trono Satanás”. Aquí contemplamos la Acrópolis, sus templos y teatro. Seguimos a Tiatira, que en el libro del Apocalipsis es elogiada por su “fe creciente y su servicio”. Continuamos a Esmirna (Izmir), ciudad portuaria y que fue de gran alcance comercial y mercadeo (mar Egeo). En Éfeso, la cual recibe elogios “por su perseverancia” (Ap 2, 1-7), exploramos los teatros y edificios mejor conservados del mundo antiguo. En especial, visitamos la Casa de la Virgen María, donde tuvimos la celebración de la misa. También, llegamos hasta la Basílica de San Juan, apóstol, evangelista, profeta y autor de uno de los evangelios y el libro de Apocalipsis. Esta Basílica fue construída sobre la tumba del apóstol. Al día siguiente nos dirijimos a Sardis, descrita como “muerta en vida y que debe despertar” (Ap 3, 1). Por la tarde llegamos a la antigua ciudad de Filadelfia, conocida por su variedad de templos y centros de culto. Se le reconoce en Ap 3, 7-13 como “La Iglesia del amor fraternal que soporta pacientemente”. Ya de noche llegamos a Pamukkale, el Castillo de Algodón blanco formado por cascadas de cal. Ahí los peregrinos tuvimos la oportunidad de relajar nuestros cansados cuerpos en las aguas minerales de piscinas termales.

Al día siguiente nos dirigimos a la ciudad de Hierápolis con su inmensa necrópolis , Iglesias y baños antiguos. Aquí conocimos la casa de san Felipe el evangelista y subimos hasta el lugar de su calvario. Por la tarde llegamos a la ciudad de Laodicea, ruta comercial entre las culturas de oriente y occidente y de la cual dice Ap 3, 14-22, “no es ni fría ni caliente”.

Finalmente, llegamos a Capadocia, con paisajes de extraordinaria belleza. Ahí visitamos la ciudad de Goreme con sus 365 iglesias talladas por los primeros cristianos que vivían ocultos en cuevas durante las persecuciones religiosas.

 

 

Así concluimos un viaje repleto de historia, anécdotas, polvo y cansancio pero sobre todo lleno de una gran admiración, respeto y amor al apóstol Pablo que caminó incansablemente para darnos a conocer el mensaje de Jesús, un mensaje de igualdad y de puertas abiertas a todo aquél que quiera seguir sus pasos y compartir día a día la Eucaristía como hermanos y hermanas en nuestras comunidades de fe.

Yolanda

A continuación compartimos algunos testimonios de los peregrinos.

TESTIMONIOS

La peregrinación a Grecia y Turquía siguiendo los pasos del apóstol San Pablo ha sido una experiencia única y enriquecedora que nos ha abierto los sentidos para ver, palpar y sentir una mínima parte de lo que San Pablo experimentó en sus 3 viajes a esa región evangelizando activamente las enseñanzas de Jesús Resucitado. Esta peregrinación nos hará reflexionar con más detenimiento y apertura las lecturas de los Hechos de los apóstoles y las cartas de San Pablo. Adicionalmente, el recorrido de las sietes iglesias mencionada en el libro del Apocalípsis de San Juan (Esmirna, Pergamo, Efeso, Sardis, Tiatira, Filadelfia y Laodicea) nos dará una mejor perspectiva e interpretación de este libro del Nuevo Testamento tan incomprendido y mal interpretado por muchos. Estamos muy agradecido a Dios por darnos esta oportunidad y de habernos puesto al P. Manuel Villalobos en nuestro camino. También agradecemos al P. Manuel por su paciencia, su sabiduría, su amistad y por compartir con nosotros su vasto conocimiento bíblico e histórico. Estamos seguros que esta experiencia nos ayudará en nuestro caminar bíblico compartiéndola con nuestra comunidad.

Augusto y Judy Ng

Este viaje será inolvidable para mi, ya que en él tuve la oportunidad de experimentar el desprenderme del tiempo y del espacio por un momento en mi vida; no sabia ni el día, ni la fecha, ni me importaba la hora en que vivía. También tuve la oportunidad de desconectarme del mundo ya que casi nunca pude conectarme al Internet. Vivía tranquila y disfrutaba cada momento al máximo. Conocí historias y disfruté la amistad y el cariño de nuevas personas.

El primer día les compartí que el motivo que me llevó a este viaje fue el amor y la amistad por mi querido amigo, por apoyarlo y caminar con él. Eso era lo mas importante para mi y por lo tanto no tenia expectativas de nada. Tanto es así que todo lo que vi, caminé, experimenté y descubrí, con sus virtudes y sus defectos, fue perfecto y todo fue ganancia.

En este viaje confirmé una vez que “no hay nada nuevo bajo el sol” por lo que yo disfruté y me interesó mas conocer las historias de la gente a mi alrededor, las historias vivas que me ayudan a conocerme a mi misma y no tanto los escenarios o las historias de hace dos mil anos ya que son las mismas pero con diferentes rostros. También comprendí que me es posible seguir caminando y haciendo esos recorridos que a muchos les interesa aunque no comparta o comulgue con sus creencias o intereses.

En esta peregrinación comprendí que no me importa el escenario ni el camino; lo que verdaderamente me importa y disfruto son los caminantes. Disfruté la energía, las locuras, el carisma y las salidas por aquí y por allá con María Elena González. Fue un gusto conocer, poder platicar abiertamente y ser yo misma con Yolanda ya que compartimos ideas, caminos similares y una amistad muy querida para ambas. Me reí como nunca con las aventuras de Juanita y los chistes y ocurrencias de Esperanza. Compartí los masajes y momentos de relajación con Luisita y María Elena Gutiérrez. Gracias a Anita por ser mi compañera de vuelo y por brindarme su asiento de ventanilla. Me reí y disfruté con las dinámicas del P. Gustavo. Me gustó ver la sencillez y bella sonrisa del P. Gabriel. Fue interesante ver como el Sr. Sergio tenía tantos encargos de piedras para sus compañeros y familiares en Georgia y me quedé sorprendida con la capacidad de su camarita que captaba todo. Infinitas gracias a todos ustedes por haber hecho mi viaje muy placentero y estoy segura que la lista seguiría si hubiera habido mas tiempo para compartir con cada uno.

Saludos y un fuerte abrazo para todos!

Laura Ly