CENTRO AMERICA: CBC “Para que tengan Vida”. IGLESIA EN SALIDA CON ROSTRO DE NIÑA


El sábado 20 de Febrero del 2021, veinticinco personas tuvimos la oportunidad de compartir el Encuentro Formativo Laical, dirigido por el Centro Bíblico Claretiano “Para que tengan Vida”.

IGLESIA EN SALIDA CON ROSTRO DE NIÑA

Este fue el título de una bellísima, refrescante e interpeladora presentación de nuestro querido hermano, amigo, teólogo y pastor evangélico, Harold Segura.

“La Iglesia «en salida» es una Iglesia con las puertas abiertas…, la casa abierta del Padre” (EG 46-47). A partir de este texto del Papa Francisco nos invitó a compartir qué significaba ser hoy una Iglesia en salida. Luego nos ayudó a descubrir la niñez como lugar teológico y cómo contribuye a nuestra fe y nos moviliza a encontrar nuevas formas de servicio.

Las niñas, niños y jóvenes de hoy son menos ingenuos, menos sumisos, menos literales y menos religiosos de lo que éramos los que hoy somos mayores, y lo paradójico es que precisamente esto les hace “nuevos seres humanos con el potencial de expresar su fe, de vivir su experiencia de Dios y de interpretar la Biblia desde nuevas perspectivas, renovadas y renovadoras que pudieran servirnos de germen de nuestra propia trasformación, como personas, iglesias y sociedad”.

Nos invitó a preguntarnos: ¿De qué manera, la niñez nos puede ayudar a comprender mejor la relación misionera entre Iglesia en salida y opción preferencial a favor de la vida?

Y nos brindó cuatro signos fundamentales:
1. Debilidad. Camino contrario a la búsqueda del poder humano, sino de la humildad y el servicio.
2. Vulnerabilidad. Nuestro servicio debe dirigirse de manera preferencial hacia los sectores más vulnerables de la sociedad.
3. Libertad traviesa y creativa. Fundamental para vivir la “locura del Evangelio”.
4. Sensibilidad espiritual. Los caminos del Espíritu han de transitarse no con la sabiduría humana, sino como los niños, dependiendo totalmente de Dios.

Finalizamos con una oración dirigida por el P. Luis Gonzalo Mateo cmf y agradeciendo profundamente al profesor Harold por compartir su vida y misión con nosotros (as).

Fraternalmente:
Rafa Villalobos